viernes, 24 de mayo de 2013

DIMENSIONES DEL SER HUMANO



Dimensión Corporal

El desarrollo del ser humano es considerado un proceso dinámico tanto biológico como cultural, caracterizado por continuos y variados cambios, relacionados con el factor tiempo.
El interés por el desarrollo motor y la educación del movimiento de los niños se ha incrementado como consecuencia de estudios serios en este campo, tanto en preescolar como en los grados de primaria, ya no se considera que en estos años solamente se desarrolle el juego libre y con escaso significado, sino que se considera a los mismos, como los facilitadores y determinantes del desarrollo cognoscitivo, afectivo y psicomotor posterior.
Las fases y los estadios son aquellas características de tipo físico, fisiológico y psicológico que van apareciendo de manera secuencial durante toda la vida del individuo. El desarrollo corporal se refiere a los cambios en el comportamiento motor del ser humano.
Las habilidades motrices básicas constituyen los componentes comunes a todas las tareas motrices específicas y especializadas, y precisamente por esto constituyen el punto focal del desarrollo motor en la edad evolutiva.

Dimensión Socio-afectiva

El desarrollo socio-afectivo de los individuos hace referencia a los procesos que se generan como resultado de la interacción social con los demás y con el entorno. Abarca toda la gama de afectos y emociones que acompañan las situaciones de grupo. Rojas (2005). 
Los individuos en su interacción con los demás, desarrollan una serie de acciones para hacer demostraciones de carácter efectivo, las cuales han sido categorizadas por Bales (1970) como “acciones positivas y negativas”, las cuales hacen posible identificar el tipo de comunicación que se establece en contexto. 
Las acciones positivas facilitan la acción colaborativa, el trabajo en equipo y el desarrollo de relaciones interpersonales afectivas. 
Las acciones negativas, se plantean como contrarias y hacen posible expresar sentimientos de desacuerdo, que se hacen manifiestos con hostilidad, actitudes negativas, disgusto y en oportunidades, hasta con agresividad. 
Por tanto, la dimensión socio-afectiva del ser humano, está dada por el tipo de relaciones interpersonales que desarrolla en su proceso de socialización, durante toda su vida y se proyecta mediante sus manifestaciones emocionales y afectivas. 

Dimensión Psico-social

La dimensión psico-social del individuo hace referencia a la forma como cada quien percibe y asimila los efectos de los procesos comunicativos producto de la interacción social. La influencia que ejerce la comunicación en las personas, está mediada por la cultura, el nivel socio-educativo, el desarrollo del pensamiento y las experiencias vividas (Rojas 2005).
Los mensajes transmitidos por los medios de comunicación de masas, en la familia y principalmente en la escuela, crean en la conciencia de los individuos, elementos de identificación con fenómenos, actividades o valores concretos, lo cual es en sí mismo, una afectación a las estructuras psicológicas del individuo, y hacen que dicha afectación se materialice en la formación de juicios de valor, a través de las relaciones sociales y de las relaciones con los objetos del mundo exterior.

Dimensión Comunicativa

Esta dimensión hace referencia a todas las instancias en las que los seres humanos interactúan significativamente con los demás a partir del conocimiento que poseen de una o varias formas de expresión (códigos verbales y no verbales) y su habilidad para utilizarlas en contextos reales. La adquisición de estos códigos verbales y no verbales, así como la adquisición de cualquier conocimiento en general, está mediada por la naturaleza de la realidad extrahumana objetiva, inorgánica y orgánica, reflejada; por la naturaleza de la realidad socio-histórica (de las formas sociales de la praxis) reflejada, cuyo momento producido y productor es el pensamiento de cada época, que encuentra su expresión, en el carácter ideológico, clasista, de algunas de sus formas de pensamiento; y bio-somáticamente, es decir, por las características anatómicas y fisiológicas de los individuos (Zeleny, 1980). 

Dimensión Cognitiva

Capacidad humana que permite al individuo entender, comprender, aprender, solucionar problemas, establecer juicios y racionamientos, tomar decisiones, para así asumir una actitud reflexiva, critica, lógica y creativa, lo que le posibilita la transformación de su realidad.
El desarrollo cognitivo es discontinuo, dialéctico y complejo, no marcha en una línea ascendente ya que implica desvíos, crisis, tensiones, y retrocesos, un ser humano complejo, diverso y sujeto a múltiples determinaciones, modifica su tendencia de desarrollo, se desvía entra en crisis, e involucra en su proceso saltos, disincronías, reestructuraciones e incluso retrocesos. El desarrollo cognitivo forma parte de la cultura y el desarrollo humano, no solo porque nuestras representaciones, sentimientos, o acciones e interrelaciones están profundamente determinadas por el contexto histórico, cultural, en el que vivimos, sino también porque las construimos en nuestra interacción social (Nelly y Clermant, 1984) hasta tal grado que pensamos mejor en conjunto y en asociaciones con otros en lo que ha dado por llamarse las cogniciones distribuidas (Coll y Salomon,(1999), Marti (2005) y De zubiria ( 2008). 


Dimensión Estética

Ésta es la dimensión más compleja y la que tarda más en desarrollarse en los seres humanos. Ligada directamente al desarrollo de la dimensión histórica, la dimensión estética empieza a manifestarse luego de una aproximación científica a la realidad de nuestro ser como individuos que interactúan en un mundo dinámico y cambiante. El saber científico, fruto de la exposición a las diferentes áreas del saber, que en un comienzo son ofrecidas en la escuela, permite hacer una valoración del mundo correspondiente al espacio-tiempo de cada hombre y mujer. Esa valoración se traduce en una apreciación sensible y racional que genera un compromiso con el ser social a través del reconocimiento de sí mismo en la especie humana.
En el conjunto de procesos orientados al desarrollo integral de los individuos y la colectividad, es imprescindible contar con la dimensión estética, de la que hacen parte el arte, la lúdica y la imaginación creadora, como herramientas para ejercer la libertad y capacidades humanas de recreación, creación y expresión.
De acuerdo con Alejandro Mantilla, en su escrito sobre el desarrollo comunitario, “la educación de los sentidos, el gusto y la imaginación, equivalentes a la preparación para ejercer un oficio o profesión, se dirige hacia la formación de una personalidad individual y social más dinámica y creadora, más autónoma y crítica, más solidaria y alegre”. 








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